El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Últimas Noticias

Pergaminenses 14/05/1911

“Pensé que no la contábamos”

Gabriel González la pasó mal el último sábado en un partido del Unión Regional Amateur. Con su equipo, Peñarol de San Juan, empatando 0 a 0 ante Victoria de San Luís en tierras puntanas, los hinchas locales ingresaron a la cancha promediando el complemento a agredir a los jugadores del equipo del “Bibi”, quienes tuvieron que escapar saltando el alambrado. En diálogo con La Gloria o Devoto, el oriundo de General Gelly narró el lamentable hecho y aseguró que zafaron de una desgracia. Igualmente, el ex Douglas mira lo deportivo, donde jugarán la final con San Martín de Mendoza en búsqueda del ascenso, y además confesó que quiere retirarse en el rojinegro. 

El sábado por la tarde, Peñarol de San Juan fue a jugar la revancha de las semifinales por el Unión Regional Amateur ante Victoria de San Luís. Sin embargo, se dio un hecho lamentable: “Una locura todo lo que pasó. No pensé que podría llegar a pasar en el fútbol. Hoy nos tocó a nosotros y acá estamos, recuperándonos de los golpes. Pensé que no la contábamos en un momento”, arrancó Gabriel González, jugador de los azulgranas.

Si bien el encuentro se suspendió con el resultado 0 a 0, el score de la ida fue el detonante: “Ganamos 4 a 0 pero vi mal clima cuando llegamos a San Luís, en la concentración en la madrugada, piedrazos, tiraron bombas, cosa que no descansemos bien. Entraron entre 150 y 200 personas y nosotros 20 y sentí realmente que no salíamos. A mí me rompieron la nariz pero no me importaba nada, lo único que quería era salir de ahí. Un par de compañeros la pasaron mal porque no podían escapar y los agarraron entre 4 ó 5 y la policía no hizo nada. Hasta que vino Gendarmería, tiró un par de tiros y se calmaron un poco. Todo esto surgió porque el capitán del equipo contrario es el presidente del club y a su vez el jefe de seguridad de Rodríguez Saa (el gobernador) así que él podía haber evitado todo. Él mandó a los policías que no dejen pasar y a liberar las tribunas para que pasen los hinchas”, manifestó el oriundo de General Gelly.

Sin embargo, aparecieron uniformados sorpresivamente y los salvaron: “Estaban afuera. Entraron justo a tiempo antes que nos mataran y nos decían que no tenían nada que ver con el operativo y tenían razón. Nos llevaron a la terminal en las chatitas de ellos. Pedimos una ambulancia para uno de los chicos que estaba desvanecido y no nos atendían. Tuvimos que ir nosotros a buscar la ambulancia dentro de la cancha y corrimos riesgo de que nos sigan pegando, pero estaba desvanecido. No puedo entender cómo pueden hacer esto y más siendo el presidente del club tiene que dar el ejemplo. Es algo que no quiero que vuelva a pasar ni con nosotros ni con nadie”, señaló González.

El “Bibi” es un tipo de amplio recorrido en este deporte, aunque jamás vivió estos trances: “Estábamos comentando que a ninguno nos pasó eso. Ni al arquero, que tiene más años que yo en el fútbol, y a algunos compañeros que andamos similar de años de carrera y nunca nos pasó esto. Sí en los viejos Argentino A con Douglas sufrimos piedras o bombas de estruendo pero nunca pensé que nos iba a pasar algo así”, expresó.

Acerca de los rumores sobre beneficios de los de Chimbas por ser el conjunto de “chiqui” Tapia, presidente de AFA, el delantero de 38 años lo desmintió: “Ese es el comentario que se ha puesto ahora. Arrancamos el 10 de diciembre a entrenar, hicimos una pretemporada espectacular, nadie nos regaló nada. Incluso en el partido con Colón que empatamos nos anulan dos goles claros sino hubiéramos pasado tranquilamente. El otro día ganamos 4 a 0, le pegamos un baile terrible, le metimos un gol a los 3 del primer tiempo, otro a los 10, otro a los 15 y el cuarto de pelota parada en las últimas jugadas del segundo tiempo por un error del arquero. La gente de San Martín de Mendoza que jugaba con Pacífico ni había pasado y ya estaban hablando de nosotros. En el fútbol meten algo, nadie sabe nada, nadie sabe lo que vivimos, nosotros somos sinceros, no nos sobra nada, nos rompemos el alma y entrenamos. Te da bronca pero nosotros no damos bola, vamos, jugamos, y tratamos de hacer lo mejor”.

Fuera de este triste acontecimiento, Gabriel contó cómo fueron sus últimos meses luego de irse de Desamparados, y también esbozó un sueño: “Después que me rompí el menisco contra Gimnasia de Mendoza, no me querían operar, se hizo complicado y rescindí el contrato. La gente de Peñarol me invitó a recuperarme con ellos y no creí que íbamos a estar en esta situación peleando, soy sincero. Pero sí, la idea era esta porque es un club ordenado, estamos al día, cobramos los sueldos, es increíble. Tener un club tan ordenadito te hace pelear el ascenso. Sinceramente, no pensé que a esta altura de mi vida iba a estar peleando un ascenso, y si viene terminaremos la carrera con un ascenso o seguiremos, vamos a ver. Quiero también jugar unos últimos partidos en Douglas para llegar a los 200 partidos, ese es otro sueño, retirarme con la gente que siempre me apoyó y me brindó cariño”, cerró.