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noticias de la categoría: FEDERAL A > DOUGLAS HAIG

Douglas 30/12/20

“En el vestuario me largué a llorar”

Tras el debut en el arco de Douglas el pasado domingo en Salta frente a Central Norte, Braian Beiró pasó por los micrófonos de La Gloria o Devoto y confesó sus sensaciones a pesar que el “Cuervo” le empató al rojinegro en tiempo de descuento. El “Mudo”, que debió ingresar en la ejecución de un penal luego de la expulsión de Tantoni, contó el momento en que el disparo de Bravo se fue desviado, y la confianza que fue ganando con el correr de los minutos, hasta transformarse en la figura del partido. Igualmente, el nicoleño no se desespera, sabe que Maza está para regresar, y por eso habló de sus objetivos personales. 

Braian Beiró es otro de los productos pergeñados en el proyecto de Inferiores de AFA de Douglas: “Jugué hasta los 15 en Somisa, después me fui a México, volví, me fui a Newell´s y ya me vine a Pergamino. Llegué un año después que Arismendi, Henry, y los chicos de San Nicolás. Influyó mucho venir eso, y estaba el hijo de Marcelo Zarate (Leandro), que es mi amigo”, comenzó la charla el arquero, que el domingo, luego de tanto remarla, tuvo la chance del debut en el arco rojinegro en Salta frente a Central Norte: “Hay momentos que lo pensás, que es hora de buscar otro club, que traían arqueros, que te sacaban las ganas. Hoy tiramos para el mismo lado y la desgracia de un compañero me hizo debutar, creo que lo hice bien”.

El nicoleño es el tercer golero del plantel, pero por la ausencia de Maza, Tantoni usó la 1 y él se exhibió entre los relevos. Hasta que a los 20´ del primero período llegó una jugada desafortunada, Ferni bajó a Giménez, Lobo Medina sancionó penal y expulsión a éste: “Estaba sentado, ni me moví el banco, dije ´no es más roja, es amarilla`, y cuando vi que el árbitro llevó la mano atrás me saqué el barbijo y me puse los guantes. Gaby (Nasta) me dijo un chiste para distender y me dijo que esté tranquilo”, recordó ese instante, como también cuando Bravo lanzó su remate desviado y ahí se le empezaron a cruzar diferentes cosas por cabeza: “Fue un alivio enorme que se haya ido afuera. En ese momento se me pasó mi vieja, mi viejo, tantas cosas de chico, tantas cosas resignadas y me tocó debutar”.

En su intervención inicial, Beiró intentó ganar confianza, aunque más tarde se convirtió en la gran figura del partido: “La primera la saqué con los puños para no complicarme porque era la primera, después la segunda dije ´voy a disfrutar el momento`. La más difícil fue el cabezazo que saco sobre la línea, la otra fue la que pateó cruzada abajo, pero no vi quien pateó”, indicó, y consultado sobre el espectacular presente por el que atraviesan todos los guardametas del plantel cuando les toca jugar, fue claro: “Yo creo que es por Juan (Romero), que entrena a todos de la misma manera, entrenamos todos al 100 por ciento y siempre apoyando al que entra, somos todos muy buenos compañeros”.

En cuanto al encuentro, el “Mudo” se amargó porque el “Cuervo” alcanzó la igualdad en el cierre del cotejo, y eso impidió hacerse de una victoria después de sostener el resultado con uno menos más de 70´: “Todos estábamos con esa ilusión de llevarnos los tres puntos. Estábamos con la ilusión de ser primeros y después tuvimos que aguantar un par de minutos más”, manifestó, y acerca del tanto de Saucedo, lo rememoró: “Fue un cabezazo muy fuerte, un bombazo”.

Más allá de su soberbia actuación versus los de Ezequiel Medrán, el joven de 23 años pone los pies en la tierra y vive el hoy: “El objetivo principal era debutar, que se dio este año, y después seguir jugando lo que más pueda, y cuando vuelva Nico (Maza) apoyarlo y después buscar algo para tener continuidad”, tiró, y en el cierre contó de sus sensaciones una vez consumado el juego y su bautismo en el Federal A: “Me senté, me felicitaron los chicos, no caía, de la emoción estaba temblando, me agarré una botella de agua y me fui afuera, me puse al costado donde no me veía nadie y largué el llanto de la emoción. Vino Castelli (Pablo) y me dijo varias cosas lindas, uno sabe que está haciendo las cosas bien, y me largué a llorar. Me llamó mi vieja llorando, y siento una satisfacción enorme de tantos años de esfuerzo”.