El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

noticias de la categoría: FEDERAL A > DOUGLAS HAIG

Douglas 09/01/21

“Soy un entrenador de la mente”

Douglas amplió su cuerpo técnico con la incorporación de un psicólogo. Por eso, en La Gloria o Devoto, Joaquín Bas se presentó en sociedad y contó los detalles de un laburo silencioso, que no se ve, pero que se va incrementando en el fútbol moderno. El además acompañante terapéutico, manifestó que el grupo lo recibió bien y se sorprendió por la cantidad de jugadores que se acercan a diario para entablar diálogo. También, el profesional de 31 años habló de objetivos trazados, y los lineamientos que seguirá en este proceso. 

Antes de elegir su carrera, la cual desempeña con pasión, Joaquín Bas tuvo un pasado en el rojinegro del alambrado para afuera: “Conozco a Douglas de muchos años, de chiquito me llevaba mi hermano a la cancha, ahora madurando bastante, dejando el perfil de hincha y dedicándome al trabajo”, arrancó la entrevista el flamante psicólogo del plantel de Gabriel Nasta, quien jura haber abandonado el traje de simpatizante: “Se lo deja de lado, voy madurando, pude soltar bastante ese perfil más pasional por el fútbol y hablar desde un punto de vista más objetivo, ya lo veo de otra manera”.

La llegada del “Flaco” a la dirección técnica trajo consigo ideas innovadoras, apuntando siempre a achicar el margen de error en los futbolistas, y la CD finalmente le dio el gusto con el profesional de la mente: “Me encontré con gente muy abierta, la mayoría contentos con la llegada a Douglas de un psicólogo. Por ahí uno pensaba que se iba a encontrar con alguna resistencia pero fue para bien, mucha predisposición para hablar, me buscaron muchísimos para hablar”, aseguró, y explicó quiénes son los que más rápido se les acercaron: “Más que nada vino de los más grandecitos del plantel y que yo les diga ´que bueno que podemos hablar`, porque por ahí no pueden hablar de ese problema en la casa y también muchos chicos y ya empezando con futbolistas individuales, y si me marcan algo específico de alguno voy a hablar con ellos y muchas veces hablo y la mitad del problema está solucionado”.

Sobre el interesado en el producir el “encuentro”, Bas fue sincero: “El jugador generalmente me busca a mí, sería como un psicólogo clínico y estoy acá para entrenar la mente, soy un entrenador de la mente, buscar algunos pensamientos. Vamos a trabajar ciertas habilidades mentales, emocionales, las decisiones, a diferencia del otro psicólogo, que ya tiene un problema fijo. A la hora de hablar vuelco todo sobre esa persona y después hablamos de la parte deportiva”, manifestó.

En cuanto a la metodología que el doctor de 31 pirulos aplica a diario, brindó detalles: “Hablo durante la práctica, por ahí los saco y los llevo al consultorio porque estamos más tranquilos y sino los saco durante las prácticas y los llevo a la tribuna”, señaló, y consultado si en el medio de algún ejercicio un player puede salirse del mismo, asintió: “De hecho pasa y cuando están haciendo algún entrenamiento, por ahí lo cargan a ese jugador y le dicen que va al confesionario, ja”.

Igualmente, el además acompañante terapéutico cuenta con una sala provisoria en la zona de prensa, cercana a los vestuarios en el Miguel Morales, y allí ejecuta su plan: “Para cada uno hay habilidades mentales a entrenar, como la autoconfianza, y por eso anoto lo que tienen que trabajar para que se hagan sus habilidades, debilidades, algún dibujo”, tiró, y aclaró que en cada caso jamás se pone plazos: “No pasa por el tiempo, esto es el día a día, puliendo esas cosas, y a partir de la primer charla el jugador se va a sentir más aliviado, pero no de un día para el otro se va a dejar de sentir como se sentía. Es un trabajo a largo plazo”.

Para Joaquín, más allá del laburo inmediato, existen metas personales: “El objetivo que yo me puse es que los jugadores se puedan conocer cada uno como persona, por qué se bajonean, tratar de contenerlos individualmente, y darles las herramientas para que vayan disipando y también lo que vaya viendo el técnico como objetivo de ellos”, expresó, y opinó que al contar con un grupo con mayoría de pibes adolescentes, lo ayuda:  “Influye, está bueno también porque hay mucho material para trabajar. Uno ve un plantel muy joven pero muy comprometido, con compañerismo, con ganas de trabajar, con objetivos claros de progresar, así que está bueno”.