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noticias de la categoría: LIGA LOCAL

Liga local 24/04/201811

“No tomé conciencia de lo que había hecho”

En el final del partido del pasado domingo entre Viajantes y Alfonzo por la liga pergaminense, el DT del local, Luciano Susín, corrió desesperado a protestar al juez de línea por un gol no convalidado a su equipo, y sufrió una descompensación. Allí surgió la acción del árbitro, Darío Cid, quien le realizó tareas de RCP y lo salvó. En diálogo con La Gloria o Devoto, el colegiado contó con detalles la desesperante escena, y ya más tranquilo, con el entrenador en buen estado de salud, pidió más conciencia y métodos de capacitación para estas situaciones. 

Tiempo adicionado entre el elenco del barrio de quintas y Alfonzo por una nueva fecha de la liga de Pergamino. El “Chacarero” está 2 a 1 arriba, ese resultado lo deja puntero en soledad, y el local va con todo en pos de la igualdad. Álvarez parece haber convertido, aunque el juez de línea dijo no, y se produce la protesta del DT, Lucho Susín: “Era un partido normal, ya estaba finalizando, había dado tres minutos adicionales. Viajantes pugnaba por el empate, y lo clásico, cuando un equipo quiere empatar, centros que iban y venían, en un momento hay una jugada que pega la pelota en el travesaño, después remata un jugador, el arquero de Argentino la saca y termina adentro del arco. Los jugadores reclaman gol, la hinchada también. El protocolo de los árbitros, cabeceo y miro a uno de los líneas y él se queda inmóvil trasmitiéndome con su gesto que la pelota no había ingresado en su totalidad. Continúa la jugada, la pelota termina yéndose por la línea de meta y ahí se produce algo común, ir a protestar al asistente por una jugada de un equipo que consideraba que estaba siendo perjudicado por un fallo arbitral. Lo veo salir a Luciano eyectado del banco de relevos hacia donde se encontraba Sabas (el línea). Estaba muy nervioso, gritaba a viva voz que había sido gol. Nunca usó lenguaje inapropiado, no lo podía calmar. Se retira unos metros, se toma el rostro, grita, se toma el pecho y se desploma. Veo que nadie se acercaba, la gente seguía cuestionando la jugada, salgo del tumulto y me acerco hacia donde estaba Luciano, me arrodillo y veo que algo estaba mal, que estaba pálido, con los labios morados y me doy cuenta que estaba sufriendo una crisis respiratoria y le comienzo a hacer RCP. En el primer intento no responde, paso a hacerle una insuflación de aire y alternaba entre la respiración y los masajes. En la tercera o cuarta que noto que se le hinchan los pulmones, que logro llegar a fondo con la respiración, Luciano reacciona, comienza a toser, empezó a hablar, decía que le dolía la nuca y el pecho. Logré tranquilizarlo y esperamos la llegada de la ambulancia”, detalló Darío Cid, el árbitro del encuentro.

Y sumado a aquello, el héroe de esta historia continuó el relato: “Era una situación traumática porque era un descontrol. La gente exasperada porque creía que su equipo estaba siendo perjudicado por un fallo arbitral, todos gritando, insultando, arrojando objetos. Yo en el momento que estoy arrodillado con Luciano era como una película. Todo lo de alrededor iba como en cámara lenta, pero yo con él iba en cámara rápida, no escuchaba nada, en lo único que me concentraba en que Luciano respirara. Había 40 personas adentro de la cancha, pero ninguno se acercó dónde estaba. La situación los sobrepasó”, aseguró.

Consultado acerca de si los hombres de negro deben realizar algún curso de manera inevitable, lo negó: “No es obligatorio, pero lo que sí hicimos es una iniciativa que llevó la Municipalidad hace 3 ó 4 años juntamente con la liga de fútbol, que hizo un asueto deportivo. Tuvimos que ir a la Unnoba (Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires) para que aprendiéramos esa técnica de resucitación. Los árbitros de Pergamino fuimos y por suerte sirvió para esto”, manifestó.

Volviendo a la secuencia, Cid recuerda lo que pasó acto seguido al dramático momento: “Es una situación rara. Cuando se lo llevan a Luciano y yo me relajo de ese momento, no tomé conciencia de la situación que había pasado. Sentía que me había pasado una manada de elefantes por encina, lo único que quería era irme a mi casa. Lo llamé a Guido de Mayo y César Izquierdo, que eran los capitanes, y les digo que yo no estoy en condiciones de seguir y Guido me dice lo que decida Cesar está bien. Cesar me dice  ´vamos a jugarlo, faltan 30 segundos, que corra un poco la pelota, lo terminás enseguida y nos vamos´, y así hicimos”, indicó.

Con los decibeles bajos, el experimentado colegiado reaccionó luego de semejante acto de grandeza: “Sinceramente no tomé conciencia de lo que había hecho. Hablando con uno de los médicos de acá-trabaja en la Fiscalía- me cuenta que había sido un paro cardiorrespiratorio, y que si no recibía esa asistencia hoy estaríamos hablando de otra noticia y ahí es cuando me cayó la ficha”, señaló.

Con el entrenador fuera de peligro y estable de salud, el papá de Alejo, también pito nacional, se comunicó con Susín: “Tuve la oportunidad de hablar con Luciano, y lo primero que me dijo es `la pelota entró´. Es un muchacho apasionado, lo lindo de esta anécdota es que él se fue expulsado, en la planilla lo tengo anotado como expulsado, en ambulancia, pero se fue expulsado”, expresó.

Lejos de vanagloriarse, en el final Darío realizó un pedido: “Todos estamos en condiciones de realizar estas técnicas de RCP. Esos segundos que podemos llegar a ganar le puede salvar la vida. Ojalá que sea un punto de partido para que la Municipalidad y todas las entidades deportivas fomenten y hagan estos cursos de capacitación”, culminó. 

La desesperante situación, en la que el juez le realiza maniobras de reanimación al DT (Foto: Primera Plana).