❞𝗬𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗱𝗼❞
𝘌𝘭 𝘤𝘢𝘱𝘪𝘵𝘢𝘯 𝘺 𝘳𝘦𝘧𝘦𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝗗𝗼𝘂𝗴𝗹𝗮𝘀, 𝗔𝗴𝘂𝘀𝘁𝗶́𝗻 𝗣𝗲𝘇𝘇𝗶, 𝘥𝘪𝘢𝘭𝘰𝘨𝘰́ 𝘤𝘰𝘯 𝗟𝗮 𝗚𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗼 𝗗𝗲𝘃𝗼𝘁𝗼 𝘺 𝘦𝘧𝘦𝘤𝘵𝘶𝘰́ 𝘶𝘯 𝘢𝘯𝘢𝘭𝘪𝘴𝘪𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘮𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝗿𝗼𝗷𝗶𝗻𝗲𝗴𝗿𝗼 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘶́𝘭𝘵𝘪𝘮𝘰 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘦𝘰, 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘢𝘳𝘰𝘯, 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘴𝘰𝘳𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘱𝘪𝘰𝘴 𝘺 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢𝘯̃𝘰𝘴, 𝘢 𝘭𝘢𝘴 𝘴𝘦𝘮𝘪𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘴𝘤𝘦𝘯𝘴𝘰. ❞𝗚𝘂𝘁𝗶❞ 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘦𝘴𝘰́ 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘯 𝘰𝘵𝘳𝘢 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘷𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘰, 𝘥𝘰𝘯𝘥𝘦 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘱𝘦𝘰𝘳 𝘮𝘰𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘦𝘲𝘶𝘪𝘱𝘰 𝘴𝘦 𝘮𝘰𝘴𝘵𝘳𝘰́ 𝘰𝘱𝘵𝘪𝘮𝘪𝘴𝘵𝘢, 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘰́ 𝘦𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘶𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦𝘭 𝘺 𝘢𝘥𝘦𝘮𝘢𝘴 𝘢𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘰́ 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘢𝘳𝘳𝘪𝘣𝘰 𝘥𝘦 𝗦𝗲𝗯𝗮𝘀𝘁𝗶𝗮́𝗻 𝗖𝗲𝗷𝗮𝘀 𝘺 𝘴𝘶 𝘪𝘥𝘦𝘢 𝘧𝘶𝘦𝘳𝘰𝘯 𝘥𝘦𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢𝘯𝘵𝘦𝘴. 𝘛𝘢𝘮𝘣𝘪𝘦́𝘯, 𝘦𝘭 𝘦𝘹 𝗩𝗶𝗹𝗹𝗮 𝗠𝗶𝘁𝗿𝗲 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘰́ 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘧𝘶𝘵𝘶𝘳𝘰 𝘺 𝘥𝘦 𝘴𝘶𝘴 𝘨𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘪𝘯𝘶𝘢𝘳 𝘦𝘯 𝘦𝘭 ❞𝗠𝗶𝗹𝗮𝗻 𝗱𝗲 𝗣𝗲𝗿𝗴𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼❞ 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘱𝘳𝘰́𝘹𝘪𝘮𝘢 𝘵𝘦𝘮𝘱𝘰𝘳𝘢𝘥𝘢.
En el peor momento de Douglas en el campeonato, Agustín Pezzi no escondió, como siempre, y enfrentó los micrófonos de La Gloria o Devoto contagiando un raro optimismo. Hoy, con el diario del lunes y con el pecho inflado de orgullo por la enorme campaña, el defensor confiesa que en ese momento recibió dudas en la calle: “Y, hubo, hubo bastante. Pasa que, bueno, era lógico, yo sabía que cuando hacías esas notas, y yo hablaba y conlleva una responsabilidad la palabra. Y yo en ese momento lo asumí, entendiendo que podía pasar esto que pasó, que después terminó bien, o también podía terminar mal. Yo por ahí escuché que decían que por ahí se vio, y que por ahí es un poco de orgullo que se haya dado así, pero yo creo que hubiera estado igual orgulloso por más que no se haya dado, porque lo importante, como decía en ese momento, es intentarlo, ir para adelante y tratar de salir del pozo. Si no salís ahora es el año que viene, y si no así, porque vamos a ser sinceros, se dio, se dieron los resultados, yo estaba convencido de que se podían dar, pero tranquilamente se podían no dar, y quedar todas las palabras en el aire, y me iban a venir a decir `pero hablaste y al final no pasó nada´, y bueno, pero peor hubiese sido no hablar, no poner la cara o no intentarlo, yo creo que eso hubiese sido lo peor”, recordó el protagonista, quien contó que un DT de la liga local (N. de la R.: Diego Brun, de Tráficos), usó sus palabras para mostrárselas a sus dirigidos como un ejemplo de constancia y superación: “Sí, sí, Diego, un grande. Me mandó, me pidió permiso para usar la nota ahí con los chicos, porque me comentó que estaban atravesando un momento ahí, medio similar, y le dije que sí, ´olvídate`, era un orgullo que use que esas palabras, que por ahí puedan ayudar, así que sí, un grande, Diego”.
El rojinegro llegó a semifinales por el segundo ascenso desplegando un fútbol de alto vuelo, aunque “Guti” es consciente que arriesgó bastante con sus declaraciones: “Yo trato de tener siempre la misma filosofía de vida en todos los momentos, yo creo que ahí está la clave, cuando te tocan las buenas es manejarte de la misma manera que cuando te tocan las malas. Yo en ese momento, la verdad que era un momento horrible, la estábamos pasando mal en serio, y sentí que por ahí expresarme, ustedes me dieron la oportunidad de hablar, y expresarme un poco también me sirvió a mí, no sólo para el afuera, porque me sirvió a mí para seguir convenciéndome de que las cosas no las estábamos haciendo mal, sino que no se estaba dando, que había que darle una vuelta de rosca. Pero fue lindo porque se dio y porque pudimos cambiar eso que estábamos haciendo, entonces como que a las palabras le da mucho más valor. Si no hubiera pasado así, yo igual hubiese estado orgulloso de mí y de mis compañeros, porque yo sabía lo que estábamos haciendo ahí adentro. Era un poco contarle a la gente también que los resultados no se estaban dando, pero que no es que estábamos haciendo las cosas mal, simplemente había que cambiar un poco, pero las cosas las estábamos haciendo bien, estábamos entrenando al palo, nos dolía, porque yo iba al entrenamiento y el día a día era recontra jodido, nos mirábamos entre nosotros, se mira todo con lupa, es difícil. Pero yo veía que los chicos le ponían una garra bárbara, entonces eso me daba por ahí la fuerza de decir `no, no, che, sí, vamos para adelante, hay que poner la cara, la pongo, no tengo drama´ porque estaba convencido de mis compañeros y de mí”, indicó, y luego siguió: “Depende del grupo que tengas también. Yo soy muy convencido de que si hay buena gente dentro del grupo, se hace todo mucho más fácil, más que nada cuando las cosas salen mal. Cuando salen bien no pasa nada, se barre todo abajo de la alfombra y vas para adelante. Cuando empiezan a salir las cosas mal, ahí empezás a sacarte la máscara y a mostrar lo que verdaderamente sos. Cuando un grupo está bien, que es un grupo sano, buena leche, yo creo que cuando pasan estas cosas, por ahí sirve un poco si lo mirás desde el lado del aprendizaje, te fortalece. Es como dije por ahí en esa nota, nosotros estamos por ahí un poco en el fondo en este momento y no nos queda otra opción que salir para arriba. Pero sí, tenés otras opciones. Porque si vos cuando te pasan estas cosas, estos baches, que pasan siempre en el año, a veces pasan al principio, al final, el tema es que no se te extiendan tanto por ahí como se nos extendió a nosotros. Cuando pasan estos baches yo creo que lo mejor que podés hacer es no empezar a apuntar con el dedo y lo dije anteriormente, no empezar a apuntar con el dedo y buscar culpables `por este, por este, por este´, porque yo creo que eso es lo más mediocre que podés hacer. Es algo que no te sirve en el momento, intentar lavarte las manos y buscar culpables, eso para mí, no digo que es la verdad, sino es lo que yo adopto en esos momentos. Es lo peor que podés hacer. Porque ahí empezás a decir, como que te lavás las manos. `Yo no, estamos así por él o estamos así por aquél´ y no, no es así. Todos tienen responsabilidad dentro del ámbito del fútbol, todos. Desde el utilero hasta los jugadores, hasta el dirigente, hasta el canchero, hasta el kinesiólogo, yo creo que todos tienen una parte de responsabilidad. Un poco más, otros menos. Y cuando las cosas van mal, es de todos. Y cuando las cosas van bien, también es de todos. Entonces, como yo decía en ese momento, si nosotros usamos eso para ver dónde está el error, a ver qué es lo que podemos cambiar pero juntos, ¿me entendés? No apuntando con el dedo, las cosas pueden salir bien porque no te queda otra cosa que salir para arriba. Entonces cuando vos ves las cosas malas que te pasan en el fútbol y en la vida y las utilizás para bien o en vez de preguntarte por qué pasa esto, sino para qué y cambiar la pregunta, yo creo que no es malo, sino que es aprendizaje. Entonces no terminás perdiendo nunca. Y yo lo sentía, sentía que había un buen grupo, que había buena gente, todo el grupo, desde los primeros que terminamos la temporada con el primer cuerpo técnico hasta los que terminamos con el otro cuerpo técnico, o sea, no había nadie mala gente, ni mala leche que quería que perdiéramos. Entonces yo creo que un poco esto es de todos. Desde Sebastián Cejas con su cuerpo técnico, que fue el que agarró el final, hasta el Bati (Adrián Aranda), que agarró el principio y todos los jugadores que pasaron durante el año, esto fue de todos, y yo digo, cuando te pasan esas cosas y vos tenés una actitud positiva, a la larga te termina sirviendo”.
Consultado cuándo considera que se produjo el clic, Pezzi expresó: “Creo que después de 9 de Julio por ahí sabíamos que teníamos ese parate y que después arrancaban los play-offs y era o ganar o te ibas a tu casa, capaz que con 4 meses de vacaciones sin cobrar, sin saber lo que ibas a hacer, eran un montón de cosas que nosotros teníamos en la cabeza. Yo creo que nos propusimos puertas adentro, con todos, porque era eso o irte a tu casa. Y la verdad que nosotros somos laburantes del fútbol. Ninguno de nosotros está salvado ni mucho menos. Llegamos todos con lo justo. Hay chicos que por ahí tienen que hacer otras cosas a veces a la tarde como para poder llegar a fin de mes, gente que tiene familia. Entonces dijimos `muchachos, esto depende de nosotros por más que no estaban saliendo las cosas´, ningún equipo no había superado en la zona de campeonato. Y eran los mismos equipos que estaban peleando cuartos de finales, semifinales y finales por el primer ascenso. Nosotros estábamos en el fondo, no podíamos más, no le dábamos un pase a nadie, nos salía todo mal y aun así no nos superaron. `¿Qué pasa si nos empezamos a convencer de que podemos? ¿Qué pasa si nos ponemos a jugar?´ Nos juntamos y dijimos, `muchachos, vamos para adelante, no nos queda otra. Porque si no, directamente no jugamos los play-offs y listo´. Y nos tocaba un rival como Independiente Chivilcoy que nos habíamos enfrentado como cuatro veces al año y ninguna nos superó y dijimos, `¿cómo no vamos a poder?´ Y bueno, de ahí fuimos para adelante. Y después capaz que quedábamos afuera con Chivilcoy y me iban a decir, `hablaste y al final no pasó nada´. Y no importa, yo iba a estar satisfecho e iba a estar con la cabeza tranquila igual y si tenía que hablar otra vez y ustedes me iban a hacer una nota quedando afuera en los 16vos iba a volver a hablar e iba a volver a decir lo mismo. Yo creo que es la actitud que vos adoptás, cómo te manejás vos durante el proceso”, y acerca de la llegada de Sebastián Cejas, opinó: “Siempre que hay un cambio, yo creo que es para bien porque remueve todo. Nosotros con el Bati al principio nos estaba yendo bien, es más, el año pasado metimos un montón de partidos invictos jugando una reválida que era difícil y terminamos punteros. Yo creo que las cosas se estaban haciendo bien, obviamente el Bati tiene otro estilo de juego. Él sintió en un momento que ya por ahí no le podía llegar al jugador y decidió dar un paso acostado y nosotros lo respetamos como jugador porque era una decisión de él y la entendimos y le agradecimos por todo ese momento. El proceso con el Bati fue la verdad muy lindo y yo estoy muy agradecido con él. Pero cuando por ahí llega Sebastián agarra un fierro caliente en un momento en que nosotros estábamos en el barro y yo creo que él tiene una idea de juego que es estar allá arriba, hacerse por ahí un poco más protagonista con la pelota y defenderse con la pelota y él nos mostró a nosotros esa idea que tenía y esas ideas son ideas que él mismo lo dijo, que llevan tiempo adaptarse. Es fácil, por ahí hay procesos que te llevan capaz que 3, 4, 5 meses para que el jugador entienda que puede salir jugando con la pelota, que los centrales pueden marcar mano a mano y estar allá en la mitad de cancha y tener que asumir riesgos y él nos convenció de que nosotros podíamos hacerlo, nos llegó el mensaje que nos dijo él y yo creo que un poco también se empezaron a dar los resultados y nos empezamos a dar cuenta, nos empezamos a sentir identificados con la idea que él planteaba y así mismo fue todo de la mano, la gente se empezó a sentir identificada con nosotros otra vez y yo creo que a medida que se iban dando los días, los partidos, cada vez nos convencíamos más. El Bati y el cuerpo técnico laburaron muy bien y este cuerpo técnico también. Agarraron en un momento que es dificilísimo pero todos no tuvieron miedo y dijo ´vamos para adelante, yo quiero que salgamos jugando, yo quiero que los centrales estén arriba, yo quiero ahogar, yo quiero ser protagonista porque ustedes pueden y nos agarró, nos dio esa charla y nos dijo `muchachos, ustedes pueden´ y nosotros creo que nos convencimos de eso y fuimos para adelante. A mí y a Nico (Bazzana) nos hizo marcar mano a mano todos los partidos y eso es un riesgo que tenés que asumir, que tenés que jugar mano a mano con el delantero y es jodido pero él me dijo que nosotros lo podíamos hacer, que él estaba convencido, que faltara que nos convenciéramos nosotros y así fue, terminamos jugando mano a mano todos los partidos, nos plantamos en todas las canchas contra rivales grandes y terminó saliendo, entonces yo creo que fue un poco eso. ¿Cómo no vamos a poder, cómo no vamos a pensar eso nosotros mismos si ya alguien nos está diciendo `ustedes pueden´? Entonces yo creo que fue un poco eso, el convencimiento y el entender porque éramos los mismos jugadores, entonces entendimos eso que se podía. Tuvimos a alguien por ahí que confiaba en nosotros y que nos dijo, `che ustedes están en el barro, se puede salir pero hay que salir laburando´ y nos sentimos identificados totalmente”.
El “Milan de Pergamino” culminó la temporada y ya piensa en lo que viene, que es el armado del plantel: “Cuando un proceso es bueno y termina con los resultados que terminamos nosotros siempre es bueno mantener la base y tratar de mantener lo que te dio resultado porque es algo que vos ya conocés, son chicos que ya conocen la idea del técnico y ya sabés cómo trabaja, cómo entrena, lo que pretende en los partidos, siempre obviamente es beneficioso para todos, para el técnico quizás, para el jugador también porque ya vos ya estás en un lugar cómodo que lo que hay que apuntar es eso, es a mantener la base, que creo que es lo que dijo Seba, por lo menos es lo que nos transmitió a nosotros, de tratar de que se queden la mayor cantidad de jugadores posible para traer por ahí refuerzos en el cual se necesite en algún puesto determinado y seguir con eso que se formó. También es una realidad, que es un torneo jodido en el cual la vida del futbolista es corta, sabés que tenés hasta los 35-36, como locura 37, alguno que otro que tenés ese tiempo para jugar y el Federal no es una categoría que te vas a salvar, ni loco, es más, al revés, muchas veces llegás muy ajustado a fin de mes, entonces yo creo que también hay chicos que por ahí piensan que se les está terminando un poco esa edad. Yo creo que el jugador tiene una edad en la cual vos estás en tu máximo físico y mental, que creo que para mí entre los 28-29 hasta los 32-33, yo creo que ese es tu momento para tirar todo al asador y es entendible por ahí que quizás algunos chicos busquen otro rumbo, quizás otra categoría u otro lugar en lo económico, cada uno pone en la mesa sus prioridades, hay chicos por ahí que necesitan lo económico mucho más que otros, hay otros chicos que apuestan al proyecto a irse al exterior, no sé, cada uno toma sus decisiones en base a sus necesidades y está bien. Ahora si vos decís se van los chicos y traes otro montón de refuerzos nuevos y bueno yo creo que Sebas va a saber quiénes sí, quiénes no, va a priorizar yo creo que la buena gente, que es lo que nos dijo a nosotros, que a partir de los buenos grupos salen las grandes cosas. El año de Gustavo (Raggio) yo creo que hubo bastante también refuerzos nuevos y ese año se logró llegar hasta las dos finales”, manifestó el ex Villa Mitre, que continuó en referencia al armado del 2026: “Es un poco también lo que nos decía Sebastián ahora, cuando terminó todo esto o cuando estábamos, que nos empezó a ir bien, él nos dijo, ´esto no pasa así`, es muy difícil que pase, que un entrenador caiga con una idea de juego y que los jugadores la adopten en dos partidos, en tres partidos y que ya empiece a demostrar, él nos dijo, es como que nosotros apuramos ese proceso y él estaba muy contento por eso, no es fácil que te pase. Entonces a Gustavo por ahí le pasó, arrancamos ahí, después empezamos, empezamos, empezamos, empezamos y bueno, no paramos más. Y bueno, con Seba por ahí pasó un poco lo mismo, pasaron uno, dos, tres partidos hasta que por ahí nos pudimos acomodar un poco y después, una vez que nos convencimos de esa idea, fuimos para adelante. Entonces, lo mejor que puede pasar, obvio que se mantenga la base, el 80% de los jugadores, que se traigan refuerzos por ahí en puestos puntuales y darle con todo el año que viene, pero también está la otra parte, como digo, por ahí vienen otros equipos, otra categoría y el fútbol no te espera tampoco, y los momentos hay que aprovecharlos, por eso es difícil”, señaló.
En el cierre, Agustín no desvió su escenario personal, y explicó: “Voy a decir la verdad, hoy es incertidumbre total en mi situación. A mí se me termina el contrato ahora en diciembre, pero siempre la prioridad la tiene Douglas, eso lo dije siempre. Yo nunca me iría a otro lugar sin sentarme a hablar primero con el club. Hay algunos sondeos de Nacional B y estamos hablando un poco del tema del exterior, pero todavía no hay nada concreto. Terminamos recién de entrenar ayer. Hoy lo que más quiero es descansar un poco, bajar a la tierra, disfrutar con la familia y con los amigos que estuvieron en todo este año, que fue larguísimo. Mañana me voy a casar, así que hoy mi cabeza está metida por ahí un poco en eso. Estoy contento y yo creo que después empezaré a poner sobre la mesa las cosas que hay. Lo que voy a decir es que si me voy tiene que ser algo mejor, obviamente, y de otra categoría o del exterior. No iría a ningún otro Federal en este momento, más allá de la plata que me pongan. Me pasó por ahí en el 2023, cuando llegamos la final, que me llamó Bolívar, me llamó San Francisco y económicamente era mejor en la propuesta, pero no. A otra categoría, si me voy, tiene que ser de algo mejor y algo que realmente diga, `bueno, esta oportunidad tengo que aprovechar´. Si no, yo acá estoy muy bien”.
𝗙𝗢𝗧𝗢𝗦: prensa Atlético de Rafaela
𝗔𝗨𝗗𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗧𝗔 𝗔𝗤𝗨𝗜́: https://go.ivoox.com/sq/2859229
