❞𝗟𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝘀𝗲 𝘁𝗿𝗮𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗷𝘂𝗴𝗮́𝗿𝘀𝗲𝗹𝗮❞
𝘌𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝗗𝗼𝘂𝗴𝗹𝗮𝘀, 𝗦𝗲𝗯𝗮𝘀𝘁𝗶𝗮́𝗻 𝗖𝗲𝗷𝗮𝘀, 𝘱𝘢𝘴𝘰́ 𝘱𝘰𝘳 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘤𝘳𝘰́𝘧𝘰𝘯𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝗟𝗮 𝗚𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗼 𝗗𝗲𝘃𝗼𝘁𝗼 𝘺 𝘦𝘧𝘦𝘤𝘵𝘶𝘰́ 𝘶𝘯 𝘣𝘢𝘭𝘢𝘯𝘤𝘦 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘵𝘦𝘮𝘱𝘰𝘳𝘢𝘥𝘢 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘶 𝘦𝘲𝘶𝘪𝘱𝘰 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘰́ 𝘢 𝘭𝘢𝘴 𝘴𝘦𝘮𝘪𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘴𝘤𝘦𝘯𝘴𝘰. ❞𝗧𝗲𝗿𝗿𝗲𝗺𝗼𝘁𝗼❞ 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘦𝘴𝘰́ 𝘭𝘢𝘴 𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘶𝘭𝘵𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘦𝘭 𝘤𝘰𝘮𝘪𝘦𝘯𝘻𝘰, 𝘥𝘰𝘯𝘥𝘦 𝘵𝘶𝘷𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘱𝘢𝘳𝘢𝘳 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦𝘭 𝘢 𝘥𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘧𝘦𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘪𝘯𝘤𝘶𝘭𝘤𝘢𝘳𝘭𝘦𝘴 𝘢 𝘴𝘶𝘴 𝘥𝘪𝘳𝘪𝘨𝘪𝘥𝘰𝘴 𝘶𝘯𝘢 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘰 𝘺 𝘶𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘪𝘭𝘰 𝘥𝘦 𝘫𝘶𝘦𝘨𝘰 𝘥𝘪𝘧𝘦𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦. 𝘗𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘭 𝘦𝘹 𝘋𝘛 𝘥𝘦 𝗦𝗽𝗼𝗿𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗟𝗮𝘀 𝗣𝗮𝗿𝗲𝗷𝗮𝘀 𝘭𝘢 𝘤𝘭𝘢𝘷𝘦 𝘱𝘢𝘴𝘰́ 𝘱𝘰𝘳 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘫𝘶𝘨𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘺 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘦𝘴𝘰́ 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘱𝘢𝘴𝘢𝘳𝘰𝘯 𝘢 𝘭𝘢 𝘧𝘪𝘯𝘢𝘭 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘪𝘥𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝗔𝘁𝗹𝗲́𝘁𝗶𝗰𝗼 𝗥𝗮𝗳𝗮𝗲𝗹𝗮 𝘴𝘦 𝘴𝘶𝘮𝘦𝘳𝘨𝘪𝘦𝘳𝘰𝘯 𝘦𝘳𝘳𝘰́𝘯𝘦𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘰𝘳𝘯𝘰 𝘱𝘳𝘦𝘷𝘪𝘰. 𝘚𝘪𝘯 𝘦𝘮𝘣𝘢𝘳𝘨𝘰, 𝘦𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘳𝘳𝘪𝘢𝘯𝘰 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘰́ 𝘥𝘦 𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘷𝘪𝘦𝘯𝘦, 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘪𝘥𝘦𝘢 𝘥𝘦 𝘤𝘢𝘳𝘢 𝘢𝘭 𝟮𝟬𝟮𝟲 𝘥𝘦 𝘮𝘢𝘯𝘵𝘦𝘯𝘦𝘳 𝘭𝘢 𝘣𝘢𝘴𝘦, 𝘪𝘯𝘤𝘰𝘳𝘱𝘰𝘳𝘢𝘳 𝘱𝘰𝘤𝘰 𝘺 𝘱𝘳𝘰𝘮𝘰𝘷𝘦𝘳 𝘫𝘶𝘷𝘦𝘯𝘪𝘭𝘦𝘴.
Douglas quedó eliminado el pasado fin de semana en Rafaela ante Atlético, pero el plantel todavía sigue en actividad: “En realidad nosotros todavía no hemos terminado. Tenemos esta semana planificada hasta el día viernes. Son dos días de descanso, que le dimos a los chicos lunes y martes. El tema de que llegamos muy tarde por ahí el domingo. Todavía tenemos que continuar esta semana”, explicó Sebastián Cejas, entrenador del plantel, que continuó: “Yo no soy de las personas por ahí que se adelantan a las cosas. Sí, tengo un norte, digamos, que sea hacia donde quiero llegar, pero creo en el día a día. No estoy pensando por ahí hasta mañana. Lo siento de esa manera. No me pongo objetivo porque trato de, el día a día, disfrutarlo, porque esto es muy resultadista y a mí el resultado es el que no me cambia. No me cambia mi manera de ser, ni mi manera de ver las cosas, ni mi manera de trabajar. Yo soy un apasionado, de hecho, le dedico muchas horas, y trato siempre de hacerlo de la mejor manera para que los jugadores puedan crecer y desarrollarse. Es un poco mi objetivo personal, digamos”, y en cuanto a la determinación de separar del grupo a Bianchi y Caballuci, explicó: “Fue un momento difícil, porque es una parte fea de un jugador que uno nunca quiere transitarla. Pero bueno, es parte de esto, que es por ahí donde más nos preparamos nosotros para enfocar más en lo que es personas, jugadores, no solamente jugadores de fútbol. Entonces, hay momentos que son difíciles, que son feos. Y después, como dije antes, yo no estoy pensando en el resultado. Yo si considero que una cosa la tengo que hacer, obviamente la fundamento, tengo mis razones. Y si es algo que puede llegar a intervenir en el camino, con más razón. O sea, intervengo directamente, más allá de lo que sea el resultado final. Pongo por delante la situación, la decisión y listo. Y después me hago cargo. Fue un momento feo, fue una semana difícil para mí. Yo fui y planteé que iba a tomar esta decisión y que si la decisión no era compartida entre todos, no había ningún problema, yo me iba a mi casa. Es tan simple como eso. Y bueno, fue una decisión compartida. Obviamente que asumida por mi persona y nada más. Terminó ahí, digamos”.
Acerca de esa decisión, “Terremoto” entiende que se jugó demasiado, ya que fue blanco o negro: “Sí, yo siempre fui consciente de la decisión que iba a tomar. Cuando uno toma una decisión, no es que la toma por caprichoso o por calentón, la toma con fundamentos, digamos, y acorde a lo que uno realiza y quiere. El plantel yo lo analicé futbolísticamente en todo sentido, era un plantel que a mí me gustaba mucho, por eso tomé la decisión de ir a charlar con el presidente y con Seba Gasparini cuando ellos me invitaron, y yo consideraba que tenía jugadores para llevar adelante una idea, y obviamente que no es solamente eso el fútbol, el fútbol tiene un montón de matices que se van desarrollando en el día a día, en donde vos para conformar una idea se tienen que acoplar un montón de cosas, y nosotros en esas dos semanas vimos en el día a día cómo se desarrollaba todo y considerábamos que algo tenía que pasar por cuestiones que por ahí no vale la pena profundizar, y bueno, yo estaba convencido de eso, más allá de que nos tocó jugar con Independiente Chivilcoy y perdimos, y después empatamos y después volvimos a perder, el equipo ya desde un inicio, gracias a los jugadores, mostró ya algo diferente en lo futbolístico, porque si vamos a lo fino, el primer partido con Chivilcoy, perdimos inmerecidamente porque futbolísticamente fuimos mejores, fuimos generadores de juego, nos tocó jugar en un campo en donde no se podía jugar porque estaba lleno de agua, y nos hacen un gol por ahí con un poco más de suerte del rival en una sola llegada, y nosotros no pudimos concretar las que tuvimos, y después el partido de Antoniana también, el partido que por ahí merecíamos un poquito más, se jugó más de la intensidad, ya el equipo empezó a mostrar otra cosa. El partido que no jugamos bien, es el de 9 de Julio, y ahí es donde me di cuenta de que algo tenía que pasar, y bueno, hablé con las personas que tenían que haber hablado, hablé con el plantel, y tomé la decisión, más allá de cualquier resultado, porque cuando me presenté a hablar con los dirigentes, le dije lo que pensaba, le dije el análisis que había hecho, y les manifesté que yo no quería ser un estorbo, que no quería ser un problema. Yo consideraba que esto tenía que ir por este lado, si ellos estaban de acuerdo bien, y si no, me volvía a mi casa, no había ningún problema. Es que la vida se trata de eso, la vida se trata de tomar decisiones y jugársela, con visiones propias, digamos”, y confesó lo vital que fueron esos 15 días de parate antes de comenzar los play off: “No, fue fundamental desde el día cero. Desde el día cero fue fundamental el trabajo. Tuve la suerte de encontrar un grupo de personas que se adaptaron muchísimo más rápido de lo que yo esperaba. Yo el trabajo que hago, no tengo dudas que con el tiempo sale y fluye. Y lo que sí me sorprendió es que ese tiempo se adelantó gracias a los jugadores que tenía. Los chicos ya adelantaron ese proceso. Ellos se comprometieron, interpretaron la idea con defectos y virtudes, pero la llevaron siempre adelante. Una de las cosas que yo quería era que el equipo se identifique con la gente, digamos, para que la gente se ilusione. Y desde lo futbolístico, ¿no? Entonces, eso nos iba a dar un plus. Y todo eso se fue acelerando muy rápido. Se fue acelerando muy rápido. Y a lo primero, cuando las cosas no salen, uno lo que hace es, a través de imágenes, mostrarles las cosas que se trabajan y que salen. Porque en fútbol a veces no se puede plasmar un resultado en un partido. Pero como también lo hago así, también cuando se gana, también se los muestro y les digo: ´¿vieron?` Porque en el fútbol hay dos maneras de convencer al futbolista. Una es con el trabajo y mostrándoles, y haciendo hincapié, esto es lo que hacemos. ´Miren cómo lo hacen, lo hacen bien, es por acá`. Y la otra es el resultado. Entonces, lamentablemente, en la sociedad que vivimos, lo que más convence es el resultado. Entonces cuando ese resultado llega, todo lo otro que se mostró antes se fortalece. Y así pasó”.
Cejas considera que la ida en el arranque de la Reválida ante Independiente de Chivilcoy fue un puntapié: “Sí, sí, porque cuando vos venís de rachas negativas, donde se genera toda una energía negativa, que cualquier error siempre lo pagás caro, eso había que revertirlo, y no hay muchas maneras de revertirlo. Yo considero que la manera más importante para sacarse esa energía negativa, ese mal momento, es con la actitud. O sea, no pasa ni por lo físico, ni por lo futbolístico, la actitud, actitud mental. Y eso fue lo que tuvieron los chicos. Entonces después de esa media pelota que antes lo pagabas caro, cuando vos tenés esa actitud de poder sobrellevar las cosas, y de que perdés el miedo a perder, o perdés el miedo a equivocarte, y seguís intentando e intentando, te vuelve, digamos. Y ahí entendí que habíamos dado vuelta esa faceta, más allá de esos dos goles que recibimos por desatenciones, pero ahí entendí que el equipo iba por donde uno quería. Después, obviamente, vos tenés en la cabeza, te da vuelta todos los días, hasta dónde podés llegar, porque después de situaciones del fútbol que se viven, que son instancias del juego, que son difíciles de jugar, que no es para cualquiera, y que también hay que sobrellevar la personalidad. Y bueno, el proceso que nosotros llevábamos no era un proceso largo, era un proceso muy corto, que por ahí esa solidez de equipo para jugar instancias importantes necesita un proceso un poco más largo. Pero bueno, los chicos, la verdad, se posicionaron, se sacaron ese miedo de equivocarse, de insistir, de que hay que tratar de equivocarse siempre intentando, y que nunca hay que dejar de intentar, y se convencieron. Y después uno le da herramientas futbolísticas para que ellos se puedan defender, y cuando los jugadores son buenos eso sale mucho más fácil, es un poco lo que nos pasó, era acomodar un poquito eso, y después hacerle ver a los chicos que ellos podían revertir una situación difícil y que podíamos estar para otras cosas. Y bueno, después una cosa llevó a la otra, la gente se empezó a identificar con el equipo, porque el equipo jugaba bien, tenía una identidad de juego, protagonista, empezó a crear muchas situaciones de gol y a concretar, a recibir poco, entonces ahí encontramos un equilibrio en donde lo defensivo y lo ofensivo se hizo muy compacto, digamos, y bueno, creo que los equipos se empiezan a construir desde ese lugar”, aseguró, y consultado si con el paso de los partidos se esperanzaron con ascender, expresó: “Sí, claro, estábamos muy ilusionados porque veíamos que los equipos que estaban compitiendo no eran más que nosotros, desde lo futbolístico, por ahí sí desde lo individual, porque tienen presupuestos por ahí mucho más altos, pero eso no hace que si un equipo está bien elaborado, digamos, y tiene identidad de juego, que el fútbol es un poco eso, nosotros apuntamos que lo colectivo haga lo individual, no lo individual a lo colectivo, cuando vos en lo colectivo tenés la estructura bien armada, ese individual después se potencia muchísimo más, ahora cuando vos apuntás solamente sobre el individual el colectivo fracasa, y bueno, nosotros colectivamente el equipo estaba muy bien, ese colectivo hizo subir el nivel de muchísimos jugadores, e hicieron que después pudiéramos desarrollarlo de la forma que nos desarrollamos, después hay instancias que no son fáciles, que ya entra lo emocional, entra lo caracterial, y ahí es donde uno por ahí necesita un poco más de tiempo, pero bueno, así todo fue digno, los chicos la verdad, como les dije después del partido de Rafaela, yo los felicité, les agradecí, porque obviamente son ellos los que te hacen buen entrenador, es el jugador de fútbol que te hace buen entrenador, y nosotros estamos nada más que para guiarlos y para darles una idea, y darles herramientas para que ellos puedan crecer, un poco se trata de eso, el éxito diario digamos”.
En referencia a qué les faltó para sortear el obstáculo de la “Crema” rafaelina, el oriundo de Gualeguay manifestó: “Yo creo que, el primer partido fue un partido que nosotros jugamos en un nivel de tensión por ahí no habitual, entonces nos faltó esa frescura para tomar buenas decisiones en los momentos finales, sobre todo en el primer tiempo. Nosotros tuvimos ahí tres ocasiones que podríamos haber convertido, y tuvimos la mala suerte por ahí de que nos hicieron un gol con mucha fortuna para ellos, donde pega la pelota en una barrera de dos jugadores, por lo general cuando vos ponés una barrera de dos jugadores, vos ponés uno, ponés dos, la pelota pasa igual, es indistinto y bueno, tuvimos la mala suerte que le pegó a uno de nuestros jugadores y descolocó el arquero, entonces fue empezar todo desde atrás, pero así y todo siempre estuvimos en partido, pero yo creo que si nosotros no hubiésemos tenido por ahí la tranquilidad, en ciertos momentos las decisiones hubiesen sido mejores. También un poco, todo lo que se genera en el entorno, que se habla mucho de cuestiones extrafutbolísticas que yo particularmente como entrenador a mí no me interesan, yo creo mucho en el trabajo, porque si uno le da importancia a todo eso que se dice, del arbitraje, de que acá, de que favorecen, de que esto, de que lo otro, es como que eso le quita a mí personalmente, si yo le doy más importancia a eso es que me está quitando mérito a mi trabajo. Y yo soy un laburante de esto, de toda la vida, hace 45 años que respiro fútbol y estoy en esto, y siempre fue igual. Entonces eso genera una cierta ansiedad a los jugadores, que después a la hora de gastar las energías necesarias, que cuando las tienen que gastar, que es en un control, en una finalización, o en una habilitación, o en un movimiento profundo, en una decisión dentro del campo, ese jugador ya toda esa ansiedad que tiene por todo lo que se genera en el entorno, lo desgasta. Entonces es muy difícil salir de eso, lo entiendo, porque también lo hablé con los chicos, es muy difícil abstraerse de eso, pero es algo que tienen que empezar a manejar, que lleva tiempo, yo creo que eso un poquito también nos jugó un poco en contra, o sea, no tener la energía justa para los momentos que realmente dependen de nosotros, que hay dentro del campo de juego”, y sin lamentos, ya piensa en lo que viene para el 2026: “Si coincidimos en el formato, digamos, no va a cambiar mucho. Acá hay un grupo de jugadores que ya han demostrado que son importantes, y después se irán a fortalecer algunos sectores, pero muy puntuales, para venir a competir, y después, ir acomodando algunas cuestiones con respecto al desarrollo del trabajo diario, en lo que es recursos humanos, en lo que es estructura, que eso ya el club un poco ya está encaminado, pero el equipo yo creo que no va a cambiar mucho, como dije antes, se va a hacer hincapié en dos o tres lugares, y nada más, porque lo que se ha logrado una base muy importante, en la cual esa base va a ser la que después, en el tiempo, digamos, pueda hacer competir mejor de lo que terminó compitiendo”.
Para la próxima temporada, Sebastián tiene su planificación armada en base a la continuidad de la mayoría de los sus muchachos: “No, se mantiene, se mantiene, lo que sí me pone contento, obviamente, que va a facilitar el trabajo y va a potenciar todavía el club y lo que es el equipo, son 6- 7 chicos de ediciones inferiores que han hecho un buen trabajo este año, que seguramente los vamos a estar incorporando al plantel del Federal, y después desde ahí decidiremos si bajan a jugar a la local o participarán en el Federal, pero van a ser parte del Federal, van a estar entrenando con nosotros todos los días, eso es capital genuino del club. También es una manera que a mí me gusta trabajar con chicos jóvenes, porque vengo de esa crianza, yo como jugador me formé de esa manera, entonces con los equipos que he estado siempre me ha gustado trabajar con jugadores jóvenes del club, potenciar lo individual del jugador, y después sí, obviamente en algunos sectores me los imagino por ahí desde otro lugar, de otra manera, que no los llevé a cabo porque no tenía tiempo, estaba enfocado más en otra cosa que por ahí en esas cuestiones más particulares, que seguramente ahora sí le voy a dar mucho más valor si esto tiene continuidad, pero no, a mí no me sorprendió, yo siempre tras el análisis que hice, siempre pensé que había muchos jugadores que si eran 6 puntos con el trabajo iban a pasar a ser 8, entonces eso fue así, eso es un objetivo personal que se logró, como armar primero un buen grupo para después ser un buen equipo y que ese equipo se identifique con la gente, esos fueron objetivos que nos planteamos desde un principio y que se fueron logrando con el tiempo, entonces esas son estructuras que se van encastrando y hoy son oro, es la base de todo esto, no considero que se tenga que hacer locuras”, tiró, y en el cierre fue más profundo aún: “Acá hay que hacer una mención respecto a los dirigentes del club, porque ya conocemos cómo es el formato, ya sabemos que cuando llegan estas instancias empieza el torneo Regional, entonces ahí entra todo un estado presupuestal del club, en donde hay clubes que no se pueden sostener hasta diciembre sin competencia, entonces empiezan a agarrar a sus jugadores a jugar a los regionales, porque el jugador obviamente, el club que no les puede pagar o se ha ahorrado 3 meses, y el jugador que no puede estar sin cobrar 3 meses, entonces tiene que ir a jugar, entonces eso hace una vorágine que no te permite planificar. Para hablar en criollo, vos para planificar necesitás esos 2 o 3 meses, llevarlos a febrero, y vos para llegar esos 2 o 3 meses sin competencia en febrero, tenés que tener respaldo económico, tenés que tener gestión. Entonces acá es donde hay que hacer una mención muy importante a la dirigencia del club, que fue una de las cosas que a mí más me llamó la atención y más me gustó para trabajar, es que ellos tienen esa idea de poder sostener un trabajo en el tiempo, más allá de las dificultades presupuestarias. Entonces se dedican mucho a generar ese recurso para fortalecer eso en el tiempo. Y eso después hace más fácil todo, porque no es que vos volvés a empezar de cero todos los años como hace el 90% de los equipos. Y eso no quiere decir que vos el año que viene, porque hacés esto, va a ascender. No, no, porque esto es fútbol, entonces eso no te asegura nada. Lo único que sí te asegura es que el club va a seguir creciendo, y el club se va a seguir posicionando. El club va a ser cada día más grande. Que en realidad se trata de eso, porque los entrenadores pasamos de largo, los jugadores pasamos de largo, los dirigentes pasamos de largo. Lo único que queda son los hinchas y la institución. Entonces, cuando nosotros ya no estemos más, esta institución tiene que seguir creciendo y llegar a ser más grande todavía. Y si vos empezás todos los años desde cero, eso no funciona, está comprobado. Y terminás gastando más plata encima. Lo que pasa es que, claro ¿qué es lo que urge? Urge el resultado inmediato. Si no, tenemos que ganar, porque si no ganamos…El tema es que tenemos que elegir bien la forma de ganar. Entonces, me preguntan a mí, y yo digo, ´mirá, yo prefiero hacer dos pasitos para adelante y uno para atrás, y después hacer tres pasitos para adelante y uno para atrás. Cuatro para adelante`, pero siempre más para adelante que para atrás. Porque eso es lo que te va a sostener en el tiempo. Acá hay que llegar a un punto que después no hay que retroceder más para atrás. Entonces yo, lo está diciendo uno que es el entrenador, y yo puedo decir ´a mí no me importa`. Yo vengo a mi trabajo, entonces yo pido tres partidos, me echen y me voy a mi casa, y ya está, encontraré otro club, pero yo no soy así. Como le dije una vez al presidente, yo no tengo historia en el club, no me identifico con la institución, ahora sí quiero identificarme, quiero hacer historia, quiero comprometerme y trabajo para eso. Porque eso nos va a ser mejor persona, mejor entrenador. Lo mejor que nos puede pasar a nosotros, que después te encontrás con jugadores, como me pasó el otro día con Ciro Leineker y Matías Martínez, que los tuve en Sportivo Las Parejas, y vengan y te dan un abrazo como si fueran mis hijos. Siempre agradecido, con buenos recuerdos, y nos estábamos jugando una chance difícil y no pasa nada, porque lo que queda es eso, lo otro es ganar, perder. Por lo general perdés muchísimo más de lo que ganás, esas son cosas que uno tiene que tener bien claras porque se trata del día a día pasarlo bien y disfrutarlo, yo lo veo así. Por eso quiero hacer una mención a los dirigentes del club que están enfocados en eso, siempre para adelante. Coincido con eso, me acoplo, y estamos alineados. A seguir enfocados en eso y después se verá. El único juez en esto es el tiempo, pasa por ahí”.
