“A mí me gusta ser sincero. Estuve 2 años en Douglas, el primero que llegamos a la final me desgarré 4 veces, fue un año duro. Arranqué la pretemporada muy bien, jugando, pero empecé con las lesiones y nunca pude encontrar mi nivel. Cada vez que me tocaba entrar, porque soy pibe y no tengo mucha experiencia, no estaba tranquilo, tenía ansiedad y quería demostrar cosas que en ese momento no lo tenía que mostrar y tener otra tranquilidad. Eso lo fui agarrando cuando me fui a jugar el Regional, donde me dieron los minutos que un jugador necesita. Después de ese año fueron 3 lesiones más, era todo de la cabeza y como que nunca me pude adaptar. Por eso decidí ir a jugar el Regional, gracias a Dios salió bien, pude sumar minutos, que es lo que necesita un jugador, y lo hice para recibir llamados, mismo de Douglas o de otro club porque uno necesita ser jugando. Gracias a El Linqueño que llamó y pude tener otra oportunidad”,
“Va todo de la mano, lo tuve en Douglas. De hecho con él jugué, ya lo conozco, sé cómo trabaja, y por eso tomé también la decisión de venir. A medida que iba jugando el Regional iba hablando con él, estaba casi todo listo para venir para acá”,
“Con Defensores estoy sumamente agradecido por la oportunidad que me dio. Ahí fue algo histórico, nunca habían llegado a una final del Regional. En lo personal y en lo grupal fue algo muy lindo, me levantó como jugador, me sirvió mucho para lo que viene”,
“Estoy cerca de Pergamino. Uno a veces extraña y necesita estar cerca de la familia y de los seres queridos, eso va de la mano, además que estaba Antonelli, que ya lo conocía y por eso tomé la decisión de venir acá”,
“El hecho de estar en mi casa, no te das cuenta dónde estás, te lleva a ponerte cómodo y eso a veces te juega en contra. Las veces que estuve a mí me jugó una mala pasada y hay veces que te sirve ir por otros rumbos, tener otro aire, otra cabeza. Por eso a veces es lindo salir de la zona de confort”,
“Se formó un grupo muy bueno, con jugadores de muy buen nivel, hace poco que arrancó el torneo pero hicimos una linda pretemporada, los chicos me integraron muy bien al plantel, me quedé sorprendido con la infraestructura del club, la gente. Me recibieron muy bien mis compañeros. Contra Douglas pienso que va a ser un partido difícil porque nosotros tenemos nuestras herramientas, tenemos con qué, los dos estamos ahí de punto. A nosotros nos jugó una mala pasada nuestro primer partido de local, pero después dimos carácter contra Chivilcoy (Independiente), hicimos muy buen partido y venimos muy para jugar de local. Estamos preparados y bien”,
“Sea Douglas o cualquiera, nosotros tenemos que ganar, nos propusimos eso como equipo. El Linqueño tiene que ganar de local, de visitante y siempre tiene que sumar. Va a ser un partido lindo, hay que jugarlo y después se verá. Hay que entrar a la cancha y jugarlo. Después se verá qué pasa, pero va a estar lindo el partido”,
“Nosotros queremos ganar, tenemos que ganar, más allá de cómo se juegue y más allá del equipo que esté enfrente, de local tenemos que ganar y de visitante también, y si no se puede, sacar un punto”,
“Por lo que vi, que más allá que tienen muy buenos jugadores, de los cuales conozco a la mayoría porque compartí mucho tiempo con ellos, armaron una base que la mantuvieron. Tienen jugadores de jerarquía, muy buenos, pero todavía no pudieron encontrar esa solidez como equipo y por eso va a ser un partido difícil porque los dos equipos necesitan ganar, por eso va a estar lindo jugarlo”,
“Primero, me estoy adaptando. Lo vengo haciendo muy bien en el Linqueño, y lo que quiero a futuro es seguir jugando, sumar minutos, y después las cosas vienen sola, pero primero que nada quiero darle a este club en lo personal y en lo grupal, sumar desde donde me toque y seguir creciendo como jugador. Me tiene que ir bien acá y después se verá lo que viene”,
“Obviamente que voy a estar feliz como jugador y por el equipo, pero si me toca no lo gritaría porque me crié en Pergamino, salí de Douglas, más allá de cómo se dieron las cosas soy hincha de Douglas, salí de ahí, ni loco gritaría el gol por respeto a la gente, al hincha y al club”,
“Ni loco gritaría un gol, soy hincha de Douglas”
En la previa del encuentro del domingo a las 17.30. ante su ex club, el delantero de El Linqueño, Braian Aita, pasó por los micrófonos de La Gloria o Devoto y avisó qué hará en caso de convertirle un tanto a los dirigidos por Adrián Aranda. El pergaminense de 23 años analizó el excelente Regional Amateur que tuvo con Defensores de Salto, y confesó cuánto tuvo que ver el llamado de Maximiliano Antonelli para aceptar la propuesta del Auriazul. Además, palpitó el choque con los del “Bati”, el cual lo imagina trabado ya que los dos necesitan imperiosamente el triunfo.
Braian Aita vive un gran momento desde lo futbolístico, y él lo explica a la perfección: “A mí me gusta ser sincero. Estuve 2 años en Douglas, el primero que llegamos a la final me desgarré 4 veces, fue un año duro. Arranqué la pretemporada muy bien, jugando, pero empecé con las lesiones y nunca pude encontrar mi nivel. Cada vez que me tocaba entrar, porque soy pibe y no tengo mucha experiencia, no estaba tranquilo, tenía ansiedad y quería demostrar cosas que en ese momento no lo tenía que mostrar y tener otra tranquilidad. Eso lo fui agarrando cuando me fui a jugar el Regional, donde me dieron los minutos que un jugador necesita. Después de ese año fueron 3 lesiones más, era todo de la cabeza y como que nunca me pude adaptar. Por eso decidí ir a jugar el Regional, gracias a Dios salió bien, pude sumar minutos, que es lo que necesita un jugador, y lo hice para recibir llamados, mismo de Douglas o de otro club porque uno necesita ser jugador. Gracias a El Linqueño que llamó y pude tener otra oportunidad”, comenzó la entrevista el delantero, que confesó cuánto tuvo que ver el llamado de Maximiliano Antonelli en su decisión: “Va todo de la mano, lo tuve en Douglas. De hecho con él jugué, ya lo conozco, sé cómo trabaja, y por eso tomé también la decisión de venir. A medida que iba jugando el Regional iba hablando con él, estaba casi todo listo para venir para acá”.
El pergaminense de 23 años redondeó un tremendo Regional Amateur con el “Loro” de Salto, y eso le valió tener varias ofertas: “Con Defensores estoy sumamente agradecido por la oportunidad que me dio. Ahí fue algo histórico, nunca habían llegado a una final del Regional. En lo personal y en lo grupal fue algo muy lindo, me levantó como jugador, me sirvió mucho para lo que viene”, aseguró, quien también se sinceró: “Estoy cerca de Pergamino. Uno a veces extraña y necesita estar cerca de la familia y de los seres queridos, eso va de la mano, además que estaba Antonelli, que ya lo conocía y por eso tomé la decisión de venir acá”, y hoy pasado el tiempo llegó a una conclusión: “El hecho de estar en mi casa, no te das cuenta dónde estás, te lleva a ponerte cómodo y eso a veces te juega en contra. Las veces que estuve, a mí me jugó una mala pasada y hay veces que te sirve ir por otros rumbos, tener otro aire, otra cabeza. Por eso a veces es lindo salir de la zona de confort”.
El próximo domingo a las 17.30., el Auriazul se medirá contra su ex club, y Aita lo palpita: “Se formó un grupo muy bueno, con jugadores de muy buen nivel, hace poco que arrancó el torneo pero hicimos una linda pretemporada, los chicos me integraron muy bien al plantel, me quedé sorprendido con la infraestructura del club, la gente. Me recibieron muy bien mis compañeros. Contra Douglas pienso que va a ser un partido difícil porque nosotros tenemos nuestras herramientas, tenemos con qué, los dos estamos ahí de punto. A nosotros nos jugó una mala pasada nuestro primer partido de local, pero después dimos carácter contra Chivilcoy (Independiente), hicimos muy buen partido y venimos muy bien para jugar de local. Estamos preparados y bien”, manifestó, y acerca de lo que buscarán, avisó: “Sea Douglas o cualquiera, nosotros tenemos que ganar, nos propusimos eso como equipo. El Linqueño tiene que ganar de local, de visitante y siempre tiene que sumar. Va a ser un partido lindo, hay que jugarlo y después se verá. Hay que entrar a la cancha y jugarlo. Después se verá qué pasa, pero va a estar lindo el partido”.
Consultado sobre si el empate sirve, el ex Rosario Central expresó: “Nosotros queremos ganar, tenemos que ganar, más allá de cómo se juegue y más allá del equipo que esté enfrente, de local tenemos que ganar y de visitante también, y si no se puede, sacar un punto”, y rápido analizó al conjunto de Adrián Aranda: “Por lo que vi, que más allá que tienen muy buenos jugadores, de los cuales conozco a la mayoría porque compartí mucho tiempo con ellos, armaron una base que la mantuvieron. Tienen jugadores de jerarquía, muy buenos, pero todavía no pudieron encontrar esa solidez como equipo y por eso va a ser un partido difícil porque los dos equipos necesitan ganar, por eso va a estar lindo jugarlo”.
En cuanto a lo personal, Braian contó sus metas: “Primero, me estoy adaptando. Lo vengo haciendo muy bien en el Linqueño, y lo que quiero a futuro es seguir jugando, sumar minutos, y después las cosas vienen sola, pero primero que nada quiero darle a este club en lo personal y en lo grupal, sumar desde donde me toque y seguir creciendo como jugador. Me tiene que ir bien acá y después se verá lo que viene”, y en el cierre, puesto en situación de partido imaginariamente, habló qué actuación tomará en caso de convertir: “Obviamente que voy a estar feliz como jugador y por el equipo, pero si me toca no lo gritaría porque me crié en Pergamino, salí de Douglas, más allá de cómo se dieron las cosas soy hincha de Douglas, salí de ahí, ni loco gritaría el gol por respeto a la gente, al hincha y al club”.
