Ramiro Rocca hizo todo tipo de trabajos, pero siempre volvió a su primer amor, el fútbol. Sus seres queridos lo convencieron de seguir después de la muerte de su madre y llegó a ser campeón en Municipal, el Boca de Guatemala
Volvió de Newell’s a Hughes, un pueblo santafesino con menos de 5.000 habitantes, con la sensación de que había dejado escapar una oportunidad. En su paso a la adultez, perdió a su mamá y pensó seriamente en el retiro. “A ella le gustaba que yo jugara”. Su familia lo sostuvo en su peor momento e impidió que claudique, incluso lo empujaron para que dé un nuevo paso en su carrera a los 28 años: irse de su casa para jugar en la Primera División de El Salvador. Ramiro Rocca no sabía a dónde iba, pero esa decisión lo llevó a ser una figura del fútbol centroamericano y a codearse con el mejor jugador del mundo, Lionel Messi.
El centrodelantero, de 37 años le concedió su testimonio a Infobae en un relato que se extendió por más de media hora y donde habló de diferentes temas, entre ellos su temporada en 2020, un año marcado por el COVID 19 y bisagra en su carrera. Fue el máximo goleador argentino en ligas nacionales durante ese calendario con 26 tantos en 28 partidos, mientras que Leo finalizó con 19 gritos en 34 duelos. “Cuando salió la noticia, se hizo una bola gigantesca que me explotaba el teléfono. Tenía muchísimos mensajes o me llamaban para hacer notas de lugares que nunca pensé, tanto de Argentina como de otros países. Eso fue increíble. No lo podía creer. Me emocionaba“, se sinceró sobre su “año memorable”, tal como definió la FIFA en su página web con un reconocimiento que dio a conocer su nombre en todo el mundo.
Sin embargo, Rocca recorrió un largo camino para lograr esta marca con la camiseta del Municipal de Guatemala. Luego de su breve paso por la Lepra, su regreso al pueblo lo tuvo trabajando como repartidor de carne y en un emprendimiento de paneles antihumedad junto al hermano del ex jugador de River Plate Nacho Scocco: “También fui bañero de las piletas en verano sin saber nada, ja”.
Pero cuando se dio cuenta que el fútbol podía ser su principal trabajo, buscó cumplir su sueño. Luego de recorrer varios equipos de la Liga Venadense de Fútbol, mudó su talento a la Primera C con Central Córdoba de Rosario. Doce goles después, regresó a su provincia natal. Fue goleador en el torneo regional con el club de su pueblo y le surgió la oportunidad de dar el salto de su vida al Chalatenango: “No conocía El Salvador. Busqué El Salvador en Google y todo lo que te salía eran cosas malas. No me convenció mucho, pero mi familia me terminó convenciendo. Y las cosas salieron bien”.
Hoy, Ramiro Rocca quedó libre del Juticalpa de Honduras y permanece en la búsqueda de un club, luego de una carrera con pasos en Real España de ese país y Alianza FC de El Salvador, aunque guarda un profundo recuerdo de su estadía en Municipal, el “Boca de Guatemala” y donde fue campeón en 2024, entre otros equipos. A la espera de encontrar su nuevo destino, descansa la vista en sus ratos libres viendo videos de su ídolo, Diego Maradona, a quien homenajeó el 29 de noviembre de 2020, cuatro días después de su muerte, tras marcar un gol a los 10 minutos. Hasta en los lugares más inesperados, el Pelusa da un guiño de su omnipresencia.

